Dejar las redes…

¿Y quién soy yo para que tú me llames?

Imagino tu paso sereno, tu mirada distante hacia ese mar, tu sonrisa al verme.

De repente tu suave voz se distingue entre la brisa del viento

y me llamas por mi nombre, DÉJALO TODO me dices quiero hablar contigo,

me invitas a seguirte y ¿Cómo puedo negarme?

Agradecido y asombrado, contento quizá algo aturdido por la rapidez del momento

todavía no soy consciente de lo que vas haciendo en mí.

Y te sigo CONFÍO, tú saludo, tú abrazo interminable, llamado a un encuentro

con otros y por otros.

Dejar mis redes y enredarme en un camino de vida plena, sin nada pero lleno de ti.

Dejar mis redes y coger tus redes y ser pescador de hombres y mujeres que necesitan

sanar sus heridas.

 

4

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Conocerte

 

Paseante por las calles te encuentro,

anticipándote, dispuesto a un encuentro

que se hace desde el corazón.

Sin presentación , pero con una mirada cercana

me muestras tu yo interior, quieres que sepa quién

eres, pues ahora conociéndote, comprendo que TÚ eres mi centro.

Que sin TI a esto que llamamos vida no le encuentro sentido.

Sentirte y seguirte, conocerte y hacerte conocer…

Misionero de una palabra que he de llevar a otros,

a aquellos que no te conocen .

Una palabra de cercanía que acoja, que no juzgue, una palabra necesitada de

misericordia, perdón, abrazo, calor…

Conocerte pues tú lo has querido y yo SEÑOR me he dejado vencer.

3

Sentarse a tu mesa…

Hoy me convidas a pasar un rato a tu lado,

consciente de tu presencia, poco a poco voy abriendo

mi pobre corazón ,dejando por el camino todo lo que no tiene sitio en él.

Haciendo espacio para nuevas experiencias, nuevos encuentros, amistades,

palabras, acciones, imágenes …

Presente en tu mesa, saciándome de tu palabra sanadora,

conservando el sabor de cada una de las palabras que  me regalas.

Y llevándolas a otros para que también puedan participar de ese encuentro,

de la sensación de cercanía que siempre nos regalas.

Testigos de una mesa compartida, de una palabra entregada.

 

2

Adviento… preparando la llegada

1

Como aquel que espera a un gran amigo.

Tiempo de recoger , de guardar y de dejar ir.

Tiempo de ordenar, de perdonar, de abrazar y de celebrar.

Sedientos de tu presencia, ansiosos de tu llegada.

Caminando hacia ti, imaginando como seras, tu mirada, tus manos,

el llanto que irrumpirá en la noche.

Preparemos el corazón y hagamos hueco para tu llegada en el.

Gracias por hacerte presente un año más en nuestra vida.